DOMOTICA EN LA PISCINA

Los tiempos modernos ponen a nuestra disposición la tecnología necesaria para gestionar el correcto funcionamiento de nuestra piscina, de la manera más sencilla y cómoda posible, a partir de un servicio centralizado y absolutamente automatizado. Y es que los sistemas domóticos no sólo facilitan las tareas relacionadas con el mantenimiento de la instalación, sino que también incrementan la seguridad y pueden garantizar significativos ahorros energéticos.

La domótica agrupa el conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando  servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, y dichos sistemas  pueden estar integrados por medios de redes interiores y exteriores de comunicación, cableadas o inalámbricas. Su control, además, puede ser ejercido tanto desde dentro como desde fuera de la casa.

Aplicados al mundo de la piscina, los sistemas domóticos permiten también optimizar y profesionalizar al máximo el mantenimiento de la instalación, de tal modo que, a través de ellos, se podrá gestionar desde la filtración y el bombeo hasta la dosificación de productos desinfectantes o el registro de los consumos de agua, la climatización y los diferentes efectos ornamentales o lúdicos que incluya la piscina. De esta manera, la domotización puede aplicarse a los siguientes aspectos relacionados con la vida de la piscina:

Filtración: permitirá realizar el control de los equipos de bombeo; control de presiones mediante transmisiones de presión; accionamiento automático de la batería de válvulas eléctricas, según los parámetros programados en las posiciones de filtrado, lavado, aclarado y vaciado; accionamiento manual a distancia de la batería de válvulas neumáticas.

Control y dosificación de desinfectantes: a través de la domótica se podrá realizar el control y medición de pH y de los desinfectantes. Asimismo, realizará el control de sistemas de desinfección complementarios, como pueden ser los ultravioletas y el ozono.

Control de la floculación: los sistemas domóticos procederán al control de paro y encendido de la bomba desinfectante.

Consumo de agua: control y registro de los caudales de aportación y renovación de agua  mediante contadores emisores de impulsos.

Calidad del agua: las piscinas domotizadas incluyen sensores de control del consumo eléctrico de bombas para detectar cambios en la aspiración de fluidos.

Climatización: es posible controlar la temperatura y humedad del aire, y la temperatura del agua.

Alarmas técnicas: como se registran los valores de los distintos parámetros que se controlan, las alarmas saltan cuando detectan posibles incidencias o anomalías. Si se detectan cambios que precisen la atención del usuario, los sistemas domóticos los comunican a través de SMS o de correos electrónicos.

Supervisión y control en ausencias: los sistemas permiten modificar parámetros y solucionar imprevistos a distancia desde el lugar de trabajo o de vacaciones del usuario de la piscina mediante telefonía móvil o Internet.

TIPOS DE INSTALACIÓN

Podemos distinguir tres tipos fundamentales de instalaciones centralizadas:

El sistema que establece un cableado.

Es el más aparatoso, ya que requiere un mayor tiempo de instalación, cables, posibles fallos.

Control por radiofrecuencia: su instalación es más sencilla que el método anterior, pero el alcance de la señal es limitado. Si la piscina está lejos de la unidad de control o hay elementos a su alrededor que provoquen interferencias, puede evitar la recepción de la señal.

Equipos de aprovechamiento de la red eléctrica: con este sistema, todos los equipos conectados a la instalación van a recibir la señal a través de la red eléctrica del hogar. En cualquier enchufe de 220 V se podrán conectar terminales de actuación.

En cuanto a los componentes de sistemas domóticos para piscinas, éstos son los siguientes:

Sensores: deben captar cualquier cambio físico y transmitir esa información a la unidad central de control. Deben estar permanentemente en contacto con los agentes que controlan y son los únicos elementos del sistema que requieren mantenimiento.

Central de control: es la encargada de actuar sobre los elementos de forma directa o mediante programación previa. Actuará siempre según la programación establecida.

Actuadores: son los dispositivos que reciben una orden de la central de control y que actúan en consecuencia. Gracias a estos dispositivos se puede gestionar totalmente una piscina de  forma automática, simplificando todo tipo de tareas. Asimismo, podrá ahorrarse mucha energía mediante el uso de un sistema domótico, ya que optimizará los horarios de utilización de los elementos de la piscina (por ejemplo, de las luces), ahorrando dinero al usuario y favoreciendo el respeto al medio ambiente.

EVITAR ACCIDENTES

Muchos sistemas domóticos incluyen equipos de emergencia, basados en tecnología inalámbrica. En alguna instalaciones, sobre todo colectivas, se introducen botones de  emergencia, que pueden ser pulsados por cualquier bañista ante una situación de peligro de ahogamiento, y que activan una señal de aviso al socorrista, como una sirena, para reclamar su atención. Pueden asociar varios pulsadores de emergencia a un sólo receptor que activará la sirena.

Las piscinas privadas, para supervisar a niños, pueden incluir un sistema de protección especial, basado en el uso de unas pulseras con sensores. En caso de un incidente, se activará un alarma inmediata que puede ser detenida luego mediante un mando a distancia. Una central eléctrica de alarmas puede detectar hasta diez pulseras al mismo tiempo.

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